Están violando el derecho de libre tránsito… Pero del tránsito de la libertad.

por J. O. Guevara


Que bonito… Los milicos light (Policía) se empepan contra el pueblo cuando este exige justamente su derecho a una mejor condición de vida. Todo acomodándose y justificándose por el denominado “derecho al libre tránsito”. Bajo la mirada de los cuerpos represivos quienes, en su subjetividad, deciden cuando se ha o no violado este derecho colectivo… Derecho importante, sí. Pero no más importante que una protesta ciudadana de los que sufren, de los que reclaman justamente por su mala situación.

La mariconería rousseauniana de “el pueblo hace todas las leyes, por ello el pueblo es sujeto de las leyes” se encarna cuando la “voluntad general” es secuestrada por el Estado para proteger sus intereses, cuando la perniciosa acción legislativa vomita injusticia a la par de la consigna-ción y rutinización del pensamiento populista que se esparce en las masas, mal llamado “Conciencia” que quema razones y opiniones adversas, tal como el fuego que quema El Ávila.

Cuando el gobierno (lo de gobierno es un decir) habla “por el pueblo” omite justamente el derecho que tiene todo pueblo (incluido este) al desaborregarse y ser aquellas individualidades combativas que se unen en pos de la meta común: El desarrollo libre y digno de los venezolanos. Que el pueblo sea eso, “pueblo” y no el “óclos”, la “turba”, la “muchedumbre”, la “marea” que sigue la corriente sin pensar, que sigue al líder sin titubear, aún en contra de su propio bienestar individual y colectivo.

El vídeo es cortesía de la organización no-gubernamental pro-derechos humanos “PROVEA”. Particularmente me duele este vídeo, yo como natural de los valles de Aragua y de su capital, Maracay, que esta región, baluarte histórico del “chavismo” pruebe en carne propia lo que significa el abandonar sus derechos y sus deberes a la omnipotencia estatal “socialista”. Que un “gobierno del pueblo” atente de esta forma contra quienes protestan, me indica dos cosas.

La primera, que el pueblo no sería tan idiota para herirse a sí mismo, o ser capaz de cometer injusticias contra él mismo (a menos que esté enceguecido por la ira y/o el resentimiento).

La segunda, dicho lo primero, es que este gobierno, no es del pueblo. Acá no gobierna el pueblo, gobiernan las sacrosantas autoridades chavistas bajo la égida del “amado líder” y de sus “buenos, santos e incorruptibles arrebatos de amor” para con su pueblo (Sí, como no…).

Ambas cosas, el resentimiento que conduce a la ira popular -mal llamada “justicia popular”- y el abandono de las responsabilidades individuales y colectivas en una sola figura incontestable, significa para la población perder la condición de “pueblo” para ser simplemente “muchedumbre”, “turba” y “óclos”.

Ni la mejor de las utopías, ni el mejor gobierno, ni la más sana de las anarquías se pueden desarrollar así. La muchedumbre se tiene que ganar su condición de pueblo. Y estos actos de rebeldía contra la autoridad, la denuncia, la organización pro-activa y la defensa de los Derechos Humanos son premios a la constancia que dejan en relieve que acá en este país hay miles, quizás millones, de seres humanos que, de una u otra manera, aspiran a ser “pueblo” en toda la extensión de la palabra.

¡¡Seamos realistas, hagamos lo Imposible!!

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