En la calle, El Libertario # 59

por J. O. Guevara


¡Organizarse y Protestar, no hay otra!

Una pequeña reseña sobre esto:

Esta publicación independiente, nace gracias al apoyo mutuo de individuos que influenciados por ese nada baladí concepto de la libertad-igualdad propio del anarquismo, y para denunciar las injusticias que “presuntamente” (es un decir) campean en Venezuela gracias a esa pesadilla institucional que se ha vuelto el Estado y sus acólitos. Gracias a la crisis mundial (que no iba a llegar, según Esteban) y a las medidas económcas de cartón que está implementando el gobierno; el colectivo El Libertario, pide colaboración y soporte para seguir manteniéndose en el tiempo.

El tema principal de este número es sobre la protesta. Gran fuerza que pareciera estar olvidada gracias en parte, a los ruegos de la oposición tradicional para llegar al circo electoral sin tropiezos para ganar sus curules e (intentar) salvar al país en la manera que nos tienen acostumbrados (ineficiente, costosa y peligrosa), y las órdenes del gobierno “revolucionario” de no “desestablilizar” la “revolución” mesma… Entre estos dos bloques, los diversos colectivos que conforman esta malherida sociedad que buscan desesperadamente una salida.

Quizá se nos tache de “radicales”, “utópicos” y demás adjetivos de generalización apresurada, pero consideramos que; tras la inoperancia del sistema político venezolano, los intentos fallidos de una oposición que no termina de cuajar entre pugnas y venta de voluntades, el intento de este gobierno por hacer algo decente mientras nos conduce al Socialismo del siglo XXI (un nombre bonito para el Comunismo del siglo XX), más la situación económica que hace sufrir a las familias y entorpece la producción de casi todo; en este momento se necesita de alternativas viables que no corrompan o terminen por embrutecer y convertir al venezolano promedio en un animal que lucha por sobrevivir en un mundo hostil, no importándole a quien se lleve al frente.

La protesta, la desobediencia y demás son armas de primera mano que los individuos asociados pueden utilizar de manera contundente para hacer oír sus reclamos. Porque ya es necesario que se oiga la voz del pueblo, por él mismo, en vez de pedirle a un partido político ultra-jerárquizado o a un todo-poderoso presidente que hable por él. Quienes esten determinados a ser libres, deben rescatar ese sentimiento individualista, el que llama a vivir una buena vida y que todos tengan la oportunidad de hacer lo mismo; espíritu alérgico al Estado como expresión definitiva de la coacción institucional en nombre de los privilegiados. Si debe haber privilegio, que sea ganado y que no pase por encima de nadie, así como la superioridad técnica o intelectual. Pero no queremos el gobierno “de la vanguardia” (como repiten los comunistas de todas las eras), sino que cada ser humano sea responsable de sí mismo y viva como una adulto sin depender de papá Estado.

Considero que la anarquía es la ideología más coherente con la lógica y la virtud de la autonomía, así como la de la solidaridad voluntaria. Solidarios y autónomos. Libertad-Igualdad. Por ello la gente protesta, porque al final la situación le afecta en su carne. Por ello no se debe reprimir jamás este sentimiento, producto del descontento ante la mala situación en la cual se ha afincado este gobierno y su proyecto de “felicidad obligatoria”. Sencillamente, el resurgir el individuo libre y responsable que aprenda a pedir cuentas. Pedir cuentas a un gobierno irresponsable que ya no representa a nadie (excepto a los boliburgueses de siempre). O todos salimos de esta, o nadie sale… Alternativas medias son injustas por lógica. Ya sean demócratas, liberales, socialistas o anarquistas o lo que sean. ¡Organizarnos y Protestar, no hay de otra!

Para conocer más y/o colaborar con la publicación y/o descargar o ver los artículos de esta edición, visita: http://www.nodo50.org/ellibertario

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