Nosotros mandamos y punto pelota. Firma: Los milicos “revolucionarios”

por J. O. Guevara


De nuevo aparece el tema militar. El espectáculo de la inscripción llegó para quedarse y se le añade otra nuevo atropello a la colección.

Me refiero a las tristes declaraciones de un jalabola que se hace llamar Henry Rangel Silva. Ese el que dijo que “nos casamos con el proyecto revolucionario” o algo así… Ya no impresiona demasiado. Con el grito de guerra “Patria Socialista o Muerte” ya se veían las costuras.

Ahora la declaración de intenciones es: O Chávez o Chávez. ¿Que clase de democracia es esta? ¿Para que las elecciones entonces si se ponen con ese complejo militarista de “bendecir” votos por la gracia de las armas -costumbre tan dañina que nos trajo a hijos de puta como Pérez Jiménez-? ¿No se supone que esta gente está para protegerlo a uno?

Cuando se pierda con totalidad la fe ingenua en el Estado para garantizarnos la protección debida, allí el grito de guerra sonará a “Libertad”. Las “gloriosas” FAN, una sombra del ejército institucional que alguna vez intentó ser, ahora se convierte oficialmente en un instrumento al servicio de la revolución (digo oficialmente ya que el señor milico lo mencionó al país a manera de regaño, a ver si logra reaccionar), es decir, al servicio de Chávez.

¿Que clase de revolución socialista coquetea con el militarismo y con el nacionalismo? Respuesta:

La de este señor:

Papaíto Stalin

Admírenla y tiemblen, que nuestro máximo líder ostentará su glorioso retrato por doquier… O creo que eso ya está. Bueno, lo único cierto es que esto es una especie de banda de ladrones democrática y estatista conducida por dirigentes iluminados autoproclamados con la edad mental de un chamo de 10 años y la malicia de un viejo político. ¿Que será lo próximo que promete la revolución?

¿Saqueos a los indígenas, so pretexto de que están jodiendo demasiado con la fulana demarcación de tierras de carácter egoísta, capitalista, energumenista, autopista, manicurista?

¿Seguir maltratando a las marchas y concentraciones, desde las marchas estudiantiles, pasando por jalarle el pelo a las damas de El Cafetal, hasta caerle a “gas del bueno” a las madres del barrio que protestan por la falta de agua, luz e inseguridad?

¿Bustos de Chávez por doquier con la obligación de mirarlos con reverencia -cual santo católico-?

Sea lo que sea, la violencia está garantizada. La salida democrática anhelada por la oposición se ve más borrosa de cara a un incierto 2012. Claro, eso antes de que digan “lo que quiso decir el general fué…”. Tan risible como la confesión de Bush de que “no quería usar la fuerza en Irak“. Pfff.

¿O es el Yo cínico y pesimista que está escribiendo de más?

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