Azulejo

por J. O. Guevara


Esto no va de política. Solo es para ventilar mi frikismo linuxero, y aparte, para recibir regaños por los terribles sucesos de mal gusto que puedo cometer.

He sido usuario de GNU/Linux (o Linux, me da igual) desde enero de 2009. Ya relaté la historia acá, aunque, para abreviar, contaré que estuve harto de los fallos y debilidades de Windows XP en mis particulares circunstancias y decidí probar con esto del software libre… Fué con un CD-Live de Ubuntu 8.10, si mal no recuerdo.

He pasado por OpenSUSE, Linux Mint y estuve a punto de instalar Debian… Y ya se nota mi particular pecado: Buscar una distribución simple, que no de dolores de cabeza, que pueda verse bien (si es por defecto, mejor que mejor) y que sea “friendly-user” … Que soy politólogo, no programador profesional.

Chakra Linux hasta los momentos ha colmado mis ganas de KDEro die-hard, junto con esa idea genial del “Half-Rolling Release” para quienes buscan cierto equilibrio entre la estabilidad y las aplicaciones actualizadas (una buena metáfora sería tener un tablero fijo y estable con el cual jugar ajedrez con las piezas más nuevas que tu quieras) y el ambiente modular (solo necesito pocas aplicaciones centrales) que te permite construir de manera mas o menos fácil (es pensada para novatos que quieran aprender un poco) el sistema operativo y el escritorio que quieras; sin depender de librerías extrañas (GTK+) que no se van a usar. ¡Y todo eso sin reinstalar cada tantos meses o años! 🙂

El wallpaper es uno que se puede bajar desde las preferencias del escritorio. Y el elegante, sobrio y sencillo tema de Plasma (la barra negra junto a algunas cositas más) le corresponde a su creador: Malcer. Concretamente es el tema “Caledonia” que parece que está gustando bastante.

Los iconos son los populares “Elementary” traídos de Gnome… Y estarán allí hasta que los iconos de Caledonia ocupen su lugar.

La tipografía (sí, me fijo hasta en eso, ¿que pasa?) es Futura. Mi fuente sans-serif favorita junto con Optima. Le da al escritorio un fuerte espíritu racionalista, moderno y sobrio, aparte que práctico (es bastante legible en pequeño tamaño, lo cual se agradece).

En fin… ya me desahogué.

¿Quien dijo que el Software Libre tenía que ser necesariamente feo?

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