Sobre Osmel y este invento de la tolerancia.

por J. O. Guevara


Me tendré que unir al coro de voces que dialogan en teh internetz acerca del último escándalo* que se ha desatado con esto de la participación de transexuales en concursos canadienses de belleza. Cuando parece que la ola no nos iba a tocar**, sale el afamado “zar de la belleza” a dar sus declaraciones.

No es que sean tristes ni mucho menos. Es que no le podemos pedir a una sociedad generalmente machista que NO se comporte como tal. Me hubiera parecido un milagro que Osmel Sousa de repente hubiera entrado a la onda progre de permitir este vil atentado contra la naturaleza, a nuestro senior y sus creaturas:

Cortesía de panfletonegro.com

¡En el siglo XII también hay internet!

Básicamente es el rechazo a lo diferente llevado a un nuevo nivel, juntando toda la gran masa de desinformación e información basura acerca de la sexualidad humana y cocinando con eso un gran guiso lleno de prejuicios e intolerancia. Aún cuando estamos en una de las épocas con mayor posibilidad de obtención de información de manera rápida y barata. Es lo que en economía se llama “barrera de entrada”, y estas barreras de entrada se reducen, aunque no tanto si nos referimos a las barreras mentales.

Hay que ver que aquellos licenciados profesionales egresados de universidades son minoría. Y aún así un título universitario no garantiza una posesión de cultura general asombrosa o de inteligencia fuera del promedio. Digo que tampoco podemos pedirle a una sociedad que (en su mayoría) solo conoce el liceo*** (y que liceos) que de repente empiece a filosofar y a digerir los conceptos que hoy se manejan cuando se habla de la sexualidad humana. La típica respuesta es:

Cortesía de noticias24.com

Y que vivan las caenas...
Que digo, las "QKSSSS" (sic)

Ignorancia forma la base del prejuicio, en eso estoy más o menos claro. Mezclada con esa habilidad humana tan especial de hablar y hablar paja sobre temas que se desconocen de manera vociferante y pidiendo la razón, sin siquiera reconocerse con posibilidades de estar equivocado. Soberbia elemental.

Aunque como reza el Principio de Hanlon, pienso que la mayoría no lo hace por maldad, sino por pura ignorancia. Estupidez al final, claro está. Y no es que yo sea una voz reconocida y autoridad impertérrita e inmaculada en estos asuntos; es que de lo poco que podemos asegurar con cierta certeza, es que este fenómeno sucede y que por muchas reacciones que cause, no se va a ir de aquí.

Lo realmente triste del asunto es que, quien da las declaraciones, sí es una voz reconocida en su terreno, una suerte de estrella pop cuya palabra es divina para sus seguidores, y parece que a la mayoría de los seguidores “estándar” del Miss, les encantó esa cerrada defensa de los “valores”.

Por cierto, sí, sé que el Miss Venezuela es un evento privado, transmitido por canales privados y que pueden decir eso sin que les caiga alguna ley anti-pánico & progre de la República Bolivariana o algún lineamiento del Ministerio X. Claro. Un Estado que ni siquiera posee leyes elementales que reconozcan los iguales derechos a convivir y casarse y todo eso a las parejas del mismo sexo, no puede obligar a una organización privada a eliminar una discriminación basada en el aire.

No puede hacer cumplir lo que no reglamenta, como en otros países llenos de moscas, destrucción, castigos divinos y miseria, como Canadá ¿Y porqué a mi me dan estos arrebatos “liberticidas” y en contra del “orden natural de las cosas”? Porque, precisamente, estos alegatos y estas prohibiciones son anti liberales y van en contra del principio de igualdad consagrado por los modernos Estados constitucionales. Liberticidas en contra de un grupo que no hizo nada para ser como es (el identificarse con el género opuesto), y solo por una diferencia, se alienta a la discriminación de dicho colectivo (Trans, en particular, LGBT-negros-mujeres-cualquierminoríaoprimida en general) solo basándose en pura ignorancia cultural.

Y en efecto. Discriminación basada en el aire. Como en Reflexiones Apresuradas comentan:

Recuerdo cuando salió el primer adelanto, en el cual se reseñaba que Talackova había sido expulsada del concurso “porque no se admitían concursantes que no hubieran nacido mujeres naturalmente”. Qué cinismo descarado. No admiten mujeres con “vaginas artificiales”, pero no tienen ningún problema con las narices artificiales, los labios artificiales, los senos artificiales, las nalgas artificiales, etcétera; y ni hablar de los desórdenes alimenticios. Su concepción de la “naturalidad” apelaba nada más “al sexo”, porque es tabú (todavía), más nada. Para ellos “la naturalidad” es selectiva (como la mayoría de las veces).

Si es por “su cuca falsa“, pues el criterio de falsedad debería regir sobre todas las características, en especial aquellas que afectan de manera prominente la estética femenina, ¿alguien dijo tetas operadas, labios operados y cara operada?

Si es otro criterio el que usan para discriminar pues estoy encantado de oírlo. Pero ojo, si me van a decir que “alguien que nació mujer” debería primar por sobre “esas cosas“, pues entonces deberían aprender que la transexualidad se refiere a la identificación del género, no al sexo (es decir, se refiere a como se siente la persona, como mujer u hombre, no por lo que le cuelgue en las piernas). El sexo y el género pueden ir juntos (es lo que pasa en la mayoría de las veces), otras, no tanto. Y si vieron biología más allá de noveno grado (eso si la vieron o se acuerdan), se les vendrán a la mente condiciones genéticas y corporales que afectan al sexo y desdibujan su frontera aparentemente binaria… Como el hermafroditismo. El sexo (físico) es complejo, y cuando salen estos casos, es donde se pone más de relieve la complejidad del asunto que atraviesa el mundo físico y entra al extraño mundo de la mente y psique humana.

¿Que es el miedo al malvado relativismo lo que no deja que se siquiera se considere eso? Pues digamos que el punto de vista “objetivo” se desdibuja al presentarse esta situación y muchas otras. La realidad es más extraña para lo que piensen aquellas cabecitas que estén en la onda fundamentalista Dios vs. Diablo. La realidad objetiva, lamentablemente no confirma los prejuicios tan interesantes de esta gente. Si lo quieren aceptar, adelante (algo me dice que no).

En fin. La manera final de justificar (es un decir) dicha prohibición es porque somos “cristianos” (manera bastante… peculiar). ¿Acaso van a llamar “cristianos” a gente que solo se emborracha por cada bautizo, casamiento, funeral, y que no pisa una iglesia ni por accidente? ¿Van a llamarse cristianos aquellos que osan tener sexo con preservativos y antes del matrimonio? ¿Van a tener las bolas de considerarse “católicos” cuando ergunos (no todos) dicen “creo en Dios, no en curas“? ¿Y los que matan, roban, hacen fraude y luego justifican sus faltas en un vago concepto de dios-alcahuete? TODAS esas acciones van formalmente en contra de la fe católica que muchos aceptaron y aceptan para su vida.

Si van a considerar a esta sociedad como “cristiana católica” y a justificar esa discriminación por una simple falacia involucrando superioridad numérica de unos presuntos cristianos, pues que me consideren vegetariano, que ya me como mi sancocho. Les invito, por cierto, a disfrutar la vida plena del vegetarianismo “no-practicante” 😉

Y en cualquier caso, el 1% también tiene derechos. La lógica democrática-liberal implica no solo “decisión mayoritaria” sino que esa misma mayoría no puede cargarse los derechos, vidas y propiedades de las minorías.

Si supieran que la relación entre el “cristianismo no-practicante” puede ser vista de manera ambivalente. En un proceso general de secularización que lenta, pero progresivamente, hace disminuir la creencia en dioses y el impacto de los discursos religiosos en la vida de las personas, este fenómeno es perfectamente comprensible. El problema real está entre las cúpulas que se niegan a pensar que “algo está pasando” y en lo único que piensan es que solo más fanatismo e integrismo soluciona todo, y aquellos fieles que reconocen a dichos organismos como tales (como órganos directivos y doctrinales de fe y moral). Cada quien puede enfrentarse a sí mismo y mirarse. Si se sienten felices siendo los “cristianos” que son, pues yo también lo seré… Eso sí. Estas cosas cuando llegan se discuten y se plantean, no se cierran por un impulso dogmático. Y en cualquier caso… Si hablamos de cumplir dogmas a rajatabla, algo o alguien falla, y no soy yo precisamente.

Quedaría por plantear si los concursos de belleza atrofian el cerebro (a mi me da que mas o menos pasa algo así) o si son “denigrantes” de alguna manera. Pero ese es otro tema. Con relación a la pura discriminación de transexuales, ya di mis argumentos para considerar que dicha discriminación es inútil y que puede ser eliminada. Ahora le toca a la masa enardecía pensar****.

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* Se hubiera formado el verdadero escándalo si la organización hubiera aceptado a “esos transfor”, esto es más bien, lamentable. Solo lamentable. Tanto para los derechos de las minorías sexuales, como para la misma organización.

** Yo si soy iluso, y pensando que no nos iba a tocar. Si el Miss es una institución de culto en nuestro país.

*** Generalmente la educación venezolana tiende a dejar a mucha gente de grados inferiores afuera, por deficiencias en la enseñanza inicial en casa o en el preescolar, ya sea por alimentación inadecuada, instalaciones patéticas o calidad de enseñanza pobre. Los grados en donde ocurre la deserción y la repitencia escolar con mayor frecuencia son 1er grado de educación básica y séptimo grado de educación básica, según entendidos en la materia. El subsidio histórico a las universidades autónomas las ha hecho grandes y pesadas, y aún así incapaces de subsanar las fallas educativas acumuladas en grados anteriores.

**** Siempre he tenido cierto prejuicio aristocrático con esto de la inteligencia. Estos casos en particular me hacen esperar a la masa en la bajaíta más a menudo. Y en cualquier caso, los transexuales son minoría. Igual irán bastantes mujeres físicamente-de-nacimiento a competir, concursar y ganar. No veo el problema.

¿O es que acaso, estimado cordero, le dan ganas de trasvestirse o de odiar su pene/vagina de solo pensar en transexuales concursando o qué?

PD: No hay que confundir entre travestismo, homosexualidad, bisexualidad, fetiches con ropa femenina o actores que hacen de actrices con la transexualidad. Este post de Chamán Urbano hace hincapié precisamente en eso y en el uso de la masa del venezolanismo “tranfor” como un concepto cajón en donde tiran de todo para referirse a un número de cosas que no necesariamente están relacionadas entre sí o se concatenan lógicamente.

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