Comentarios Constitucionales (II)

por J. O. Guevara


Solo para complacer malcriadeces varias.

Si van a reformar por entero la Constitución mediante una Asamblea Nacional Constituyente (ANC), me encantaría que colocaran las siguientes cosas**:

  • Reforma del Régimen Presidencial a uno Parlamentario. Darle al Vicepresidente Ejecutivo las facultades ejecutivas y someterlo a elección, censura y control del Congreso. El Jefe de Estado tendría poderes de reserva como la disolución del Congreso en caso de ser solicitado por el PM o por una mayoría calificada de la Cámara de Diputados. Que la Cámara de Diputados tenga iniciativa privativa para el presupuesto general del Estado y que el Senado ejerza veto decisivo sobre las leyes.
  • En caso de que lo primero no se hiciera, me conformaría con retocar algunos aspectos del régimen presidencial, con el objeto de disminuir su recrecido poder, como el traspasar la competencia de ascensos militares del Presidente de la República al Congreso (a su restituto Senado, preferiblemente).
  • Hacer algo con el Consejo Federal de Gobierno y diferenciar su carácter de cámara de compensación territorial con cámara de descentralización política. Posiblemente disociando ambas cosas.
  • Consagrar los 2/3 para revocarle la inmunidad parlamentaria a un diputado o senador del Congreso.
  • Hacer algo para arreglar el problema con la sucesión presidencial para evitar #Bailantas como las del 10-E y chistes asociados. La Constitución de 1961 era mucho más clara al respecto. D:’
  • Consagrar constitucionalmente el requisito de dos tercios (2/3) de los parlamentarios para la aprobación de los todos los altos cargos Judiciales, Ciudadanos y Electorales. Para garantizar un adecuado balance institucional entre los cinco poderes.
  • Por cierto, el requisito de los Comités de Postulaciones plurales previstos en la actual Constitución no se ha cumplido. Pues no han sido convocadas por culpa de la gente del Partido Socialista.
  • En el caso de la aprobación de los jueces, estos deberán ser confirmados tanto por el Parlamento (con la misma mayoría de 2/3) como por el Jefe del Estado.
  • Nombrar Jueces vitalicios al Supremo. Para garantizar de manera eficaz la independencia judicial.
  • Consagrar la doble vuelta electoral (sistema de balotaje) y la mayoría absoluta de votos como requisitos adicionales para optar a los cargos Ejecutivos a todos los niveles. Para asegurar mayorías sólidas y un apoyo suficiente al ejecutivo. Esto en el caso de que se mantenga el sistema presidencial. En el caso del régimen parlamentario, bastaría (a mi criterio) una mayoría relativa para elegir al jefe del Estado, con competencias reducidas.
  • Cambiar la expresión «pueblo indígena» por «comunidades indígenas». Pueblo es uno solo y es el venezolano. Los indígenas forman parte de la misma comunidad venezolana y la protección del Art. 126 no evita completamente posibles interpretaciones al respecto de posible secesión o separación de las comunidades indígenas a la soberanía venezolana.
  • Eliminar la atribución del Poder Electoral para supervisar elecciones gremiales y sindicales. Para evitar posible injerencia estatal en actos que deberían ser competencia exclusiva de sus agremiados. Además, un Poder Electoral partidizado (como el actual) ejercería influencias malévolas y politizantes en los sindicatos y gremios profesionales.
  • Restituir el Senado y potenciar su carácter exclusivo de cámara de representación territorial al impedirle la conformación de comisiones parlamentarias, salvo las accidentales, especiales o bicamerales. Dos parlamentarios por Entidad Federal y (siguiendo la tradición venezolana) por el Distrito Capital. 
  • Suprimir la facultad de crear Territorios Federales en el territorio de los mismos Estados (Art. 16). Para evitar posibles atentados a la integridad física de los Estados.
  • Re-establecer la prohibición de grados de consanguineidad o afinidad para optar a cargos públicos ejecutivos. Especialmente al Presidente del Congreso, al Presidente de la República y al Vicepresidente Ejecutivo (o PM). Para limitar (que no necesariamente suprimir, hay que ser realistas) el efecto del nepotismo en las instituciones públicas.
  • Eliminar por completo la facultad de la Ley Habilitante. ¿Que coño tiene que hacer el Ejecutivo legislando por decreto en un país como este?
  • Si notan que no he dicho nada acerca de la Primera Enmienda de la actual CRBV, es que con una reforma de este estilo y poderes reducidos al Ejecutivo, más equilibrios reforzados a favor de los cuatro poderes restantes, probablemente me moleste poco la existencia de la posibilidad de reelección inmediata sin límites (decir “reelección indefinida” es más corto y bonito pero técnicamente inexacto). Aunque si se mantuviera el régimen presidencial actual con respecto al Poder Ejecutivo Central, pues mejor que se aboliera la reelección indefinida para el Presidente de la República y los Gobernadores de Estado. O periodos de 4 años con reelección inmediata y por un solo periodo, o periodos de 6 años sin posibilidad de reelección.
  • Ah, y preveer algunas cosas en las Disposiciones Transitorias, para que no se repita el triste espectáculo de la “Pre-eliminación del Senado” o el “Régimen de Transición del Poder Público“.

**Suponiendo el altamente improbable caso (por no decir prácticamente imposible) en el que la oposición llegue a la mayoría absoluta en una futurible ANC.

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