Detalle sobre las parlamentarias de 2015

por J. O. Guevara


Sobre lo que va a influenciar el voto en las parlamentarias.

Es conocida la influencia del llamado “gerrymandering” en la repartición de escaños; es decir, que gracias a la modificación (interesada) de circuitos electorales, determinado partido puede tener más votos más escaños de los que efectivamente tiene le debería corresponder de acuerdo a su votación, asegurando así el dominio o la mayoría en el cuerpo deliberante o representativo.

Otro pequeño detalle que va en contra de la mayoría opositora es algo más profundo que da cuenta de los errores del proceso constituyente de 1999 (y de que tanto importan las instituciones con afán de permanencia).

Parte de la desproporción entre escaños y votos populares (lo que se conoce en jerga politológica como “malapportionament” (o desproporción), que no es más que el simple hecho de que un voto en Miranda o en Aragua valga menos que un voto en Apure o Delta Amacuro, viene de la misma Constitución de 1999. Se puede notar en el hecho de que un Estado con 2.600.000 millones de habitantes (aprox.) como Miranda solo elija a 12 diputados y Apure, con solo 1/6 de la población mirandina (460.000 hab.), elija 5 diputados. Casi la mitad de la representación de Miranda. (los datos de población son del Censo 2011)

Algo en lo que no se suele hacer mucho hincapié es que, en realidad, la ANC de 1999 NO eliminó el Senado, de forma estricta; sino que lo fusionó con la antigua Cámara de Diputados. El organismo unicameral post-1999 en realidad es un engendro resultado de unir una cámara poblacional con una cámara de representación territorial (en lugar de ser una pura cámara poblacional, o con escaños proporcionales a la población del país). Esto debido a que la ANC intentó corregir la supresión del Senado dándole a los Estados y al DC la facultad de elegir tres representantes de forma obligatoria (equivalentes a los antiguos dos senadores obligatorios) y el resto siendo elegidos de acuerdo a su población.

Como consecuencia, los Estados con población más reducida (los más rurales y chavistas, en este caso) tienen una influencia ligeramente desproporcionada en lo que se refiere a la representación política. La mayoría opositora en las ciudades no sería suficiente para superar este obstáculo estructural. El gerrymandering solamente amplifica este sesgo perverso a favor del campo (y a favor del chavismo, como bien saben los tramposos de la AN cuando modificaron unilateralmente la Ley Orgánica del Sufragio allá en 2009, y del CNE cuando modificaron los circuitos electorales a su antojo).

Nada más como consejo a los partidos opositores que quieran arrasar en las parlamentarias: dejen la ciudad y vayan a esos distritos poco poblados. No vale de mucho hablarle a los que ya están convencidos.*

*Se que es difícil luchar contra la pobreza endémica, las redes clientelares gubernamentales y el dominio absoluto del PSUV en las instituciones de la provincia deprimida, no lo niego.

Corrección del 26/01/15: La primera versión de este post incluía la burrada (tachada) en la definición de gerrymandering. No es que esta trampa “crea más votos”, es que altera la proporción entre votos (tanto porcentaje de votos a un partido) y los escaños (tantos escaños adjudicados a un partido) gracias a la modificación de los circuitos electorales, para hacer más difícil que el partido opositor gane en dicho circuito o permitir que el partido oficial gane más fácilmente con menos votos (para adjudicar escaños en un parlamento, se usan distintas fórmulas para que la distribución de partidos en los escaños corresponda proporcionalmente (o no) a los votos dados, la D’Hont es la más conocida, pero esto ya no tiene que ver con el gerrymandering).

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