Sobre la tontería del día (enfrentamiento Capriles-López Sr.)


Quiero ser breve y corto… Pero antes de eso ¡Ganamos, niñitas! 😀

Ahora bien, con respecto al mini-conflicto desatado por el cruce de palabras entre el gobernador Capriles y el padre de López (preso político), en mi no-autorizada e inexperta opinión, procedo a manifestar, considerando mi experiencia en ambos eventos políticos (protestas y elecciones):

  1. La estrategia de La Salida es clásica; manifestaciones populares de corte político para manifestar descontento y catalizar un cambio de gobierno; algo parecido a lo de Rumanía 1989. Si a los comunistas no les gusta que les manifiesten encima pues, mal por ellos… 😛
  2. Ahora, la efectividad de ese medio (medio, no fin) puede quedar en entredicho dependiendo de como se le evalúe: si su fin era sacar al gobierno de Maduro pues, lógica y obviamente no funcionó.
  3. Otra cosa a considerar: La Salida no era solamente una manifestación colectiva de cambio político. Diversidad de intereses y peticiones circulaban en las protestas (pacíficas o no, una gran mayoría de ellas sí lo fueron), entre los cuales estaba la inseguridad personal, la escasez de alimentos básicos, o la falta de un futuro digno, etc.
  4. En el terreno de juego, hay que considerar contra quién carajos estás luchando. Si en algo fue efectiva La Salida, fue en exponer en carne viva los abusos a los cuales es capaz el actual gobierno para imponer su posición y su poder, con miras al ejercicio totalitario del mismo (la versión de marxismo que maneja esta gente no admite disidencias). Si hablamos de lucha asimétrica (aquella que se realiza entre dos oponentes de fuerza y capacidades muy desiguales), el terreno que abrió La Salida era de todo, menos justo (y en clara desventaja para la oposición).
  5. Al final, el movimiento dejó presos políticos (Leopoldo, el más notable de ellos y cuya estrategia puede dilucidarse y dar frutos más temprano que tarde…) y generó una división importante en el seno de las fuerzas de oposición, que aún persiste y reside no sólo en el tema instrumental, sino en las personalidades y carreras políticas de Capriles y López; esto último algo que genera confusión y molestias innecesarias dado que se confunde el evento o uso político con las personalidades, enturbiando el análisis si se es demasiado emotivo.
  6. Ahora bien, la estrategia alternativa, la de conquista gradual del poder mediante la competición electoral tampoco es un terreno fácil. El CNE está bastante parcializado o sesgado (es un decir) ante el PSUV y demás partidos chavistas, haciendo de la ruta electoral un camino minado de baches (las listas de género lanzadas una vez anunciadas las maquetas de candidaturas de la MUD; la desigual propaganda electoral; trampas caza-bobos como MIN-Unidad; el uso del Sistema Nacional de Medios Públicos como la radiotelevisión del PSUV; asesinatos teñidos de sospechas como el de Luis Manuel Díaz, militante de AD-Guárico; et cétera) que hacen que las elecciones en la era chavista no sean, ni justas, ni realmente competitivas… Aunque esto no sea el final de todo.
  7. Comparando las dos asimetrías y viendo los resultados (112!!!) electorales que arrojaron las modernas urnas de plástico y lucecitas, se podría decir que, con todos sus defectos, la lucha electoral es menos asimétrica que la lucha en las calles, ante un gobierno asesino y teñido de sangre (no en balde, la primera víctima del 12F, Bassil Dacosta, fue a manos de un funcionario). Por lo tanto, ir a elecciones es una estrategia racional, siempre que se presione por condiciones justas (dentro de lo que cabe) y siempre que todos los actores de oposición se enteren que están jugando en contra de un gobierno cuyos líderes de épica violenta y redentora no van a dar ninguna ventaja ni a dar ningún aliviadero a los escuálidos.
  8. Ahora, ¿La Salida es una total tontería? En absoluto. Si consideramos que, apartando el cauce político en el cual fue derivada (que tampoco sea mala una protesta político-partidista; sólo que era bastante improbable que lograra sus metas), había una legítima razón de descontento para protestar por la situación y por las condiciones de vidas propias del país; y eso es algo que siempre apoyaré, dado que yo mismo lo hice y volvería a hacerlo siempre que estas condiciones persistan y siempre que las autoridades no den su brazo a torcer y cambien sus policies perversas.
  9. Viendo todo esto, aún así el juego electoral en el autoritarismo competitivo no es un camino real. El control institucional y la colonización de los cuatro poderes públicos distintos al Poder Legislativo de parte del PSUV, condiciona el juego político a una confrontación casi segura; y lo que en una democracia sería un simple gridlock (bloqueo legislativo), en estas condiciones dictatoriales, se puede convertir en la chispa que puede desatar un nuevo conflicto callejero. La conducción de la MUD debería demostrar en estas condiciones la altura de miras, la audacia y la inteligencia para dejar que el partido comunazi en situación desesperada se cueza en su propia salsa y convertir sus torpezas en oportunidades. O el PSUV (Maduro, básicamente) colabora con las reformas legales y el control político necesario para la restauración de las condiciones necesarias para levantar la alicaída economía nacional; o se prepara para largarse en paz, de acuerdo a los medios que contempla la Constitución Federal de 1999.
  10. Igual todo esto puede neutralizarse a través de la acción judicial (court-packing, o el relleno de las cortes con puros activistas políticos), el uso abusivo del veto presidencial y estratagemas poco ortodoxas, incluyendo enfrentamientos artificiales provocados por las sturmabteilung rojas. Así que no esperemos demasiados milagros en este auténtico juego de tronos por lo menos en unos meses. Aunque no he mencionado a la economía, y esta puede llevar la voz cantante de formas totalmente inesperadas.
  11. Y eso que solo mencioné tangencialmente el enfrentamiento entre las figuras de Capriles y Leopoldo López (Jr.). El liderazgo de la coalición opositora está dividido en preferencias (Capriles y Leopoldo punteando en todos los estudios hechos recientemente) y, aparte, habría que discutir cual sería el candidato que la MUD presentaría ante unas inesperadas elecciones presidenciales (otro elemento que añade incertidumbre). No voy a revelar mis preferencias, pero si vamos a ponernos con esas, hay una técnica más o menos adecuada que las organizaciones políticas hacen para ponerse de acuerdo entre sí; y esta es la votación por mayoría. Primarias… Ah… ¿que no sabemos como hacerlas y siquiera si se van a hacer en vista de la incertidumbre de una nueva elección, sea por renuncia antes del 19 de abril de 2017, sea por referendo revocatorio? Eso ya no lo sé; ya que eso depende del camino que tome la Unidad ante el dilema Maduro 😛
  12. Hablando de crisis económica: las medidas administrativas, ejecutivas, y de dirección política general le corresponden, como ya puede adivinarse, al Poder Ejecutivo. No estamos en un régimen parlamentario sino en uno presidencial, y en esta clase de gobiernos cuya característica principal es la separación de los poderes (primera vez en la historia de la República “Bolivariana” que hay parlamento y presidencia enfrentados), el acuerdo entre ambos es fundamental, pero cada cual dentro de sus respectivas esferas. Un cambio cualitativo de situación pasa por un cambio radical y sensible de políticas y de políticos; y eso pasa, a mi entender, con un cambio del titular del Poder Ejecutivo que es el que tiene la mayor suma de poder, en especial con un parlamento de minoría opositora (que no es el caso). Vamos a ver si la dramática situación social aguanta otra lucha político-institucional (desconocida para nosotros desde hace, al menos, once años).
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