Del “Abandono del Cargo” y otras posibles memeces

por J. O. Guevara


Motivado por las preguntas de mis habituales 🙂 que me hacen cuando ando sin demasiado oficio, paso a responder, todo ello basándome en una somera lectura de la cosa que funge como Constitución vigente pero que en realidad nació muerta:

  • La Constitución señala que el Presidente de la República es responsable de entre otras cosas garantizar las libertades y derechos de los venezolanos. (Art. 232 CRBV)
  • La Constitución también señala que una falta absoluta del Presidente es “el abandono del cargo, declarado éste por la Asamblea Nacional”. (Art. 233)
  • Cuando eres responsable, estás “obligado a responder de algo o por alguien” (DLE)
  • Entonces tenemos que el tipo es responsable, pero, ¿ante quién?
  • La responsabilidad en una República constitucional (y en general en un país serio) es de varios tipos (política, civil, penal y administrativa).
  • El Presidente de la República es responsable por todos esos supuestos, pero a cada supuesto le corresponde un tratamiento distinto.
  • La responsabilidad civil se exige ante tribunales por violación de un contrato o por daños causados sin haber contrato de por medio. La responsabilidad administrativa se exige ante tribunales por violación de las normas administrativas o por malversación. La responsabilidad penal se exige ante tribunales por la comisión de una falta o delito punible (robo, asesinato, etc.).
  • La responsabilidad política en cambio no tiene ninguna ley que la tipifique y no se exige ante tribunales. Se hace valer principalmente en las elecciones: Si eres bueno, te elegimos; si eres malo, te no te elegimos.
  • La Constitución también dice que el único tribunal en el cual puede ser procesado el Presidente es el Tribunal Supremo de Justicia, que tiene que declarar previamente que “hay mérito” (es decir, si es aceptable hacerlo, si vale la pena hacerlo, si es conveniente hacerlo) para juzgarlo y sentenciarlo.
  • Y como la Constitución reintrodujo el Referendo Revocatorio de mandato (estaba en la primera Constitución, la de 1811 y más nunca había revivido hasta 1999, así que eso no es precisamente un logro de chiabeee), lo más probable es que el Presidente sea responsable, antes que nada, ante el pueblo que lo eligió. Y que el referendo sea el mecanismo básico para exigir responsabilidad política, más la reelección presidencial.
  • La otra vía es el Antejuicio de Mérito, que exige la participación del Supremo como antes mencioné. Esta vía no está descrita de forma directa en la Constitución y se saca tanto de su fraseología (El Art. 266 habla que “…previa autorización de la Asamblea Nacional” el TSJ determinará si hay mérito o no para el enjuiciamiento) como de la tradición constitucional más reciente, que fue el juicio a Carlos Andrés Pérez en 1993.
  • Ahora, el abandono del cargo se entiende en general en la opinión opositora como uno que implica que “el Presidente no ha cumplido con sus deberes, ergo, por ello ha abandonado su puesto”. Lo que implica un juicio antes que nada, político. No importa que tengamos razón y que esta dictadura asesina viva implantando un sistema ridículo de dominación social empobreciéndonos y dejándonos sin medicamentos. Igual hay una minoría de equivocados (25% de los electores más o menos) que creen sinceramente que el comunismo lo hace bien y que debe seguir donde está.
  • A mi entender, el abandono del cargo tiene varios sentidos (polisémico, diría). Cuando tu abandonas tu cargo, literalmente te vas. Dejas de hacer lo que se supone que se te ha encomendado. Si has sido contratado en una empresa y te vas sin ninguna justificación, puede ser una causal de despido. Por lo tanto si Maduro de repente se fuera a las Islas Caimán o a Cuba sin explicación alguna y sin ningún permiso de la Asamblea Nacional, podría considerarse que efectivamente ha dejado su cargo, y una vez producido el hecho, la Asamblea declare que hay falta absoluta y se proceda de acuerdo a la Constitución.
  • El otro sentido es el que la oposición estándar ha señalado y que yo mismo describí en párrafo anterior. Insisto. A mi parecer eso es un juicio de naturaleza política, una descripción totalmente acertada de irresponsabilidad política por el tamaño desastre que estamos padeciendo. Pero para ello hay otros medios: principalmente el referendo revocatorio (2016-2016 Q.E.P.D.) y las elecciones presidenciales de diciembre de 2018 para el periodo presidencial 2019-2025.
  • Además habría que notar la inconveniencia de que la Constitución permitiere hacer efectiva la responsabilidad política del Presidente de la República por el voto mayoritario de la Asamblea Nacional, al estilo de una República parlamentaria. Eso significa que por el solo hecho de tener la oposición mayoría, o que el partido de gobierno le de una puñalada trapera al Presidente, éste pueda salir despedido como un corcho gracias al voto de una mayoría simple de diputados que de la noche a la mañana opinan que el Presidente es Hitler.
  • La Constitución venezolana, muy mal hecha ella, también tiene la particularidad de ser una (o la única…) de las Constituciones de la América Española que NO tiene dentro de su texto un mecanismo de Impeachment, o de Juicio Político hecho por el Congreso o Parlamento. Ejemplos de eso están en los juicios a Bill Clinton (1997, fallido), a Fernando Lugo (2012, exitoso), a Dilma Rousseff (2015, exitoso). La nuestra en cambio tiene el “Antejuicio de Mérito” que se supone más serio que un simple Impeachment dado que para juzgar al Presidente de Venezuela, las pruebas tienen que ser aprobadas no solamente por el Parlamento (hoy Asamblea Nacional, antes era solamente la Cámara del Senado) sino por el Tribunal o Corte Suprema de Justicia. Como el TSJ está infectado de comunistas y activistas políticos que usurpan el nombre, cargo y dignidad de magistrados, podrán adivinar que tan efectivo será dicha cosa…
  • Este mecanismo NO puede confundirse con el “Abandono del Cargo” o con nuestro “Antejuicio de Mérito”. El Impeachment es simplemente que una mayoría calificada del Congreso bicameral se constituye en testigo y jurado del Presidente de la República ante violaciones de la ley, como si fuere un tribunal. La Cámara baja recolecta las pruebas y el Senado o Cámara alta juzga y dicta la sentencia que se reduce a la salida del cargo del Presidente. La aprobación de las pruebas y la aprobación de la sentencia requiere una mayoría especial de ambas cámaras (generalmente las dos terceras partes de cada una), ello para darle estabilidad al cargo de Presidente sin que una mayoría simple recolecte cualquier infamia escrita en un papel y expulse al Presidente en base a rumores maliciosos. El Impechament o Juicio Político fue hecho por los gringos en su Constitución (1787) como una manera, según Benjamin Franklin, de zafarse de encima a un Presidente indeseable sin tener que matarlo. Se le llama también “Juicio Político” porque a pesar de que el Congreso actúa como una especie de tribunal de justicia, y por ende se le supondría independiente como lo es el Poder Judicial, al final la aceptación de las pruebas y los votos los hacen los políticos y su justificación es antes que nada política.
  • Ello supondría un apoyo a mi teoría respecto a la utilidad del mecanismo del “Abandono del Cargo”. A mi juicio solo sería una declaración política más sin efectos jurídicos vinculantes. O sea, un saludo a la bandera más sin efectos reales. Un Presidente honesto y de convicciones democráticas probablemente renunciaría al día siguiente. Un dictador comunista como Maduro y como los que les rodean pues…
  • Nótese que si eso llegare a efectuarse pasado mañana, o si por alguna razón Maduro se muere o renunciare luego del 10 de enero del 2017, tu próximo presidente será un sospechoso de narcotráfico y de apoyo al terrorismo internacional, ex-gobernador de uno de los Estados más violentos de la Unión e identificado según analistas políticos con el ala dura pro-comunista del chavismo. :s

 

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